Desde su formación como profesora de educación física, Francesca Rossi encontró en pilates una forma de trabajar el cuerpo desde la conciencia, la respiración y la conexión mente-cuerpo. En esta entrevista, comparte su recorrido, derribando mitos sobre la disciplina y destacando sus múltiples beneficios físicos y emocionales. Además, cuenta cómo adapta sus clases a cada persona. Relata la evolución de su espacio y apuesta a seguir creando una comunidad donde el movimiento sea sinónimo de encuentro, bienestar y sostén.

¿Cómo llegaste al mundo del pilates? ¿Hubo algún momento o experiencia que te marcara? ¿Cómo fue la formación?
Soy profesora de educación física y, a partir de ese camino, surgió mi interés por el pilates y por trabajar el cuerpo desde un lugar más consciente. Hubo un momento en el que entendí que no todo es exigencia o alto impacto, sino también control, respiración y conexión con el cuerpo. A partir de ahí seguí averiguando, formándome y capacitándome a medida que lo iba practicando. Estoy siempre buscando, investigando y tratando de ser mejor, sin quedarme solo con lo que aprendí en un principio.
¿Qué tiene pilates que lo hace diferente de otras disciplinas? ¿Quiénes pueden practicarlo?
El pilates tiene como base la conexión mente-cuerpo, la conciencia corporal y la respiración. Además, mejora muchísimas cualidades físicas como la fuerza, la postura, la flexibilidad y la coordinación. Lo puede practicar cualquier persona. Si bien son clases grupales, siempre se trabaja con diferentes objetivos y adaptaciones, respetando el proceso y las necesidades de cada uno.


Muchas veces se piensa que es solo “ejercicio suave”, ¿qué mitos te gustaría derribar? ¿Qué experiencias has tomado de tus alumnas/os?
Uno de los principales mitos es que es una actividad suave o fácil, cuando en realidad es un trabajo profundo que requiere concentración y control. Otro mito muy común es que es solo para personas flexibles, cuando justamente el pilates ayuda a ganar flexibilidad. De mis alumnas/os veo muchos cambios: mejoran la postura, ganan fuerza, se encuentran mejor corporalmente y se sienten mucho mejor con ellas mismas.
¿Qué beneficios notás más rápidamente en quienes empiezan a practicar?
Como dije anteriormente, los beneficios se empiezan a notar rápido: mejora la postura, disminuyen tensiones, aumenta la movilidad y se desarrolla la fuerza. También hay un cambio en cómo la persona se percibe y se conecta con su cuerpo.

¿Cómo adaptás las clases a distintas edades o necesidades? ¿Concurren mayormente mujeres? ¿Qué pasa con los varones?
Las clases se adaptan según la edad, el nivel y las necesidades de cada persona. Además, se trabaja con una planificación, donde cada clase ya está pensada para ir logrando distintos objetivos. Si bien concurren mayormente mujeres, cada vez más varones se animan y descubren todos los beneficios que tiene la actividad.
En un contexto donde el estrés es tan común, ¿qué lugar ocupa el pilates en el bienestar emocional?
El pilates ocupa un lugar muy importante. Es un espacio para frenar, respirar y desconectar del ritmo diario. También es un lugar de encuentro que fuimos formando, donde las personas saben que pueden hablar, expresarse y compartir inquietudes. Para muchos, termina siendo un sostén.
¿Qué le dirías a alguien que quiere empezar, pero no se anima?
Le diría que no necesita experiencia ni saber hacerlo perfecto. Justamente venimos a aprender. Es una actividad progresiva que se adapta al ritmo de cada uno, y yo voy guiando la clase para que todos la puedan seguir.

¿Dónde dictas tus clases y cómo pueden contactarte?
Doy clases en mi estudio, que se encuentra en la calle Dorrego, un lugar muy especial para mí porque antes era la casa de mis abuelos. Es un ambiente muy cómodo y cuidado, que fui transformando con mucho amor. Pueden contactarse conmigo a través de mis redes sociales:
Instagram francescapilates_ y Facebook Francesca Rossi, o también por mi celular para consultar días y horarios disponibles.
¿Qué te gustaría construir a futuro con tu espacio?
La verdad que estoy muy agradecida por lo que fui logrando hasta ahora. Me gustaría seguir creciendo, fortaleciendo este espacio y continuar acompañando a más personas en su proceso, generando una comunidad cada vez más linda.
Algo que quieras agregar o comentar…
Me gustaría agradecer a quienes me dieron este espacio para compartir lo que hago, porque detrás de cada clase hay mucho compromiso y amor por el trabajo. También agradecer a cada una de las personas que forman parte del espacio, porque son quienes le dan sentido a todo esto. El pilates no es solo ejercicio, es un momento para uno mismo, y poder acompañar ese proceso es muy valioso para mí.


