Nacido en plena pandemia y sostenido por la confianza del entorno cercano, Antojos Capitales es un emprendimiento de pastelería artesanal que apuesta a la calidad, lo casero y la identidad propia. En esta entrevista, su creadora Danisa Gagliardi, repasa cómo surgió el proyecto y el significado detrás del nombre. Detalla una propuesta centrada en el momento del postre y el trabajo por encargo, y pone en valor el proceso de aprendizaje que implica emprender: desde animarse a confiar en su oficio hasta sostener el crecimiento en el tiempo. Con una mirada puesta en consolidarse sin perder lo artesanal, también destaca el rol clave del acompañamiento de clientes y afectos en cada etapa del camino.

¿Cómo nace Antojos Capitales? Como proyecto y como nombre…
Antojos Capitales nace en gran parte gracias a la confianza de personas cercanas que vieron en mí un potencial para la repostería, incluso antes de que yo misma lo reconociera del todo. Ese impulso fue clave para animarme a dar el paso. Como proyecto, empezó durante la pandemia, un momento en el que, como a muchos, tener más tiempo en casa me llevó a explorar el mundo del emprendimiento. El nombre surgió inicialmente como un juego de palabras, haciendo un guiño al pecado capital de la gula. Pero con el tiempo tomó otro significado que me gustó aún más: la idea de “antojos capitales” como esos antojos importantes, irresistibles, casi protagonistas. Como si cada producto formara parte del ranking personal de cada uno.
¿Cuál es la propuesta gastronómica hoy y cómo se organiza el trabajo?
Hoy sigo en un proceso de ajuste y revisión constante, buscando mejorar cada detalle. Pero puedo decir que la propuesta está claramente orientada al momento del postre y a la mesa dulce, con productos pensados para darse un gusto y compartir. Apunto a una pastelería cuidada, donde lo casero y lo artesanal se combinan con una presentación prolija y atractiva, poniendo especial atención en la calidad de los ingredientes y en los sabores. En cuanto a la organización del trabajo, al tratarse de un emprendimiento que convive con mi trabajo en relación de dependencia, trabajo exclusivamente por encargo. Esto me permite planificar cada pedido con anticipación, optimizar los tiempos de producción y asegurar frescura, calidad y dedicación en cada producto.



¿Qué lugar ocupa la receta casera y artesanal en tu cocina?
La receta casera y lo artesanal son un eje central en mi cocina. Busco que cada preparación tenga ese sabor que remite a lo hecho en casa, a lo familiar, pero que también cuente con cierta estética y mi toque personal. Esto es porque hay tantas versiones de una misma receta, que, en ese proceso de probarlas, ajustarlas y combinarlas, es donde se va formando una versión propia, que termina dándole identidad a cada producto.
¿Cuáles fueron los principales desafíos y aprendizajes hasta ahora?
Emprender fue, sin duda, uno de los mayores desafíos, sobre todo animarme a confiar en mi propio trabajo y sostener el proyecto en el tiempo, combinándolo con el recorte horario que queda respecto a mi otro trabajo. En ese camino hubo mucho aprendizaje, no solo en lo técnico, sino también en lo personal: aprender a tener paciencia, a ser constante y a valorar cada pequeño avance. Creo que lo más importante fue entender que el crecimiento es un proceso, y que cada etapa —con sus aciertos y errores— forma parte de construir algo propio con identidad.
¿Qué sueños o próximos pasos imaginás para Antojos Capitales a futuro?
A futuro, me gustaría seguir consolidando la identidad de Antojos Capitales y afianzar la propuesta. Como próximo paso, me interesa poder seguir creciendo de manera sostenida, ampliando la producción y, eventualmente, lograr que el emprendimiento tenga una estructura más independiente. Es un proceso que quiero construir de a poco, sin perder de vista lo artesanal ni la calidad que hoy lo caracterizan, pero con la mirada puesta en seguir evolucionando.
Desde ya sumamente agradecida por este espacio y siguiendo en la misma línea, es de suma importancia para mí agradecer a aquellas personas queridas que confiaron en mí desde el inicio y que apoyan este proyecto de todas las formas posibles: con sus encargos, recomendaciones, ayuda en las entregas o acercando información. También agradezco a los clientes que eligieron Antojos Capitales en sus comienzos y a quienes me acompañan actualmente, impulsándome a seguir creciendo. Ese acompañamiento es, sin duda, una parte fundamental de Antojos Capitales.

Antojos Capitales es también el reflejo de lo que sucede cuando una idea se anima a dar el paso y encuentra en el hacer cotidiano su mejor forma de crecer. Emprender no es un camino lineal, pero sí uno profundamente valioso cuando está guiado por la pasión, la constancia y el deseo de construir algo propio. Si te quedaste con ganas de probar, de regalar o de sumar algo especial a tu mesa dulce, tal vez sea momento de dejarte llevar por ese antojo que viene insistiendo… ¿cuál es tu antojo capital?
